Lume
En un cumple todo el tiempo
Pron: 🐈⬛👽🛸
Made in sub suelo

A veces para encontrarme con mí mente necesito abandonarme, y es solo allí que veo que mí mente es una herramienta, no un prisionero de emociones externas, y mientras pedaleo por calles que nadie habita pienso y medito, mi energía me pertenece; nada externo puede dispersarla, aunque el viento intente rozar mis pensamientos, y observo mis emociones, pero no me definen, y puedo sentir sin perder mi centro, porque cada emoción que surge es un maestro, no un enemigo, y todo lo que me sacude es información, no mandato, y no persigo ni huyo; camino con mi poder intacto, mi presencia y mi atención son tesoros que protejo, y el mundo cambia, y mi centro permanece, flotando en la ciudad, en el río, en el ruido que me atraviesa, y el pasado es recuerdo, el futuro es opción; aquí está mi fuerza, mientras mi paz no depende de nadie más que de mí, y mi libertad no necesita validación externa, y cada pensamiento que no me sirve, lo dejo pasar como nube, ligera, revoloteando entre edificios y árboles, entre risas y miradas, entre calles que no son mías pero que siento como parte de mí, porque el apego es un hábito; puedo elegir la libertad, puedo elegir seguir mi camino, mis pasos resonando en el pavimento, y aun así sentir que todo está bien, que todo es enseñanza, que todo es fuerza, que todo es mío, y observo mis emociones pero para eso necesito abstraerme de mí cuerpo y de mis sensaciones, pero no me definen, y camino, respiro, siento, y cada emoción que surge es un maestro, no un enemigo, y mi energía me pertenece; nada externo puede dispersarla, y mi mente es mi herramienta, no un prisionero de emociones externas, y aun así sonrío, aun así miro, aun así dejo que el mundo cambie mientras mi centro permanece, intacto o es algo que intento y trabajo para intentar mantener mí centro intacto, vivo, libre, mío, y el viento me recuerda que puedo elegir siempre, y que la vida misma es solo un reflejo de mi libertad, y mis pasos, mis ojos, mi respiración, mi forma de ver y vivir, es todo lo que necesito.
Oh qué dicha o que privilegio compartir el mismo aire.

A veces para encontrarme con mí mente necesito abandonarme, y es solo allí que veo que mí mente es una herramienta, no un prisionero de emociones externas, y mientras pedaleo por calles que nadie habita pienso y medito, mi energía me pertenece; nada externo puede dispersarla, aunque el viento intente rozar mis pensamientos, y observo mis emociones, pero no me definen, y puedo sentir sin perder mi centro, porque cada emoción que surge es un maestro, no un enemigo, y todo lo que me sacude es información, no mandato, y no persigo ni huyo; camino con mi poder intacto, mi presencia y mi atención son tesoros que protejo, y el mundo cambia, y mi centro permanece, flotando en la ciudad, en el río, en el ruido que me atraviesa, y el pasado es recuerdo, el futuro es opción; aquí está mi fuerza, mientras mi paz no depende de nadie más que de mí, y mi libertad no necesita validación externa, y cada pensamiento que no me sirve, lo dejo pasar como nube, ligera, revoloteando entre edificios y árboles, entre risas y miradas, entre calles que no son mías pero que siento como parte de mí, porque el apego es un hábito; puedo elegir la libertad, puedo elegir seguir mi camino, mis pasos resonando en el pavimento, y aun así sentir que todo está bien, que todo es enseñanza, que todo es fuerza, que todo es mío, y observo mis emociones pero para eso necesito abstraerme de mí cuerpo y de mis sensaciones, pero no me definen, y camino, respiro, siento, y cada emoción que surge es un maestro, no un enemigo, y mi energía me pertenece; nada externo puede dispersarla, y mi mente es mi herramienta, no un prisionero de emociones externas, y aun así sonrío, aun así miro, aun así dejo que el mundo cambie mientras mi centro permanece, intacto o es algo que intento y trabajo para intentar mantener mí centro intacto, vivo, libre, mío, y el viento me recuerda que puedo elegir siempre, y que la vida misma es solo un reflejo de mi libertad, y mis pasos, mis ojos, mi respiración, mi forma de ver y vivir, es todo lo que necesito.
Oh qué dicha o que privilegio compartir el mismo aire.

A veces para encontrarme con mí mente necesito abandonarme, y es solo allí que veo que mí mente es una herramienta, no un prisionero de emociones externas, y mientras pedaleo por calles que nadie habita pienso y medito, mi energía me pertenece; nada externo puede dispersarla, aunque el viento intente rozar mis pensamientos, y observo mis emociones, pero no me definen, y puedo sentir sin perder mi centro, porque cada emoción que surge es un maestro, no un enemigo, y todo lo que me sacude es información, no mandato, y no persigo ni huyo; camino con mi poder intacto, mi presencia y mi atención son tesoros que protejo, y el mundo cambia, y mi centro permanece, flotando en la ciudad, en el río, en el ruido que me atraviesa, y el pasado es recuerdo, el futuro es opción; aquí está mi fuerza, mientras mi paz no depende de nadie más que de mí, y mi libertad no necesita validación externa, y cada pensamiento que no me sirve, lo dejo pasar como nube, ligera, revoloteando entre edificios y árboles, entre risas y miradas, entre calles que no son mías pero que siento como parte de mí, porque el apego es un hábito; puedo elegir la libertad, puedo elegir seguir mi camino, mis pasos resonando en el pavimento, y aun así sentir que todo está bien, que todo es enseñanza, que todo es fuerza, que todo es mío, y observo mis emociones pero para eso necesito abstraerme de mí cuerpo y de mis sensaciones, pero no me definen, y camino, respiro, siento, y cada emoción que surge es un maestro, no un enemigo, y mi energía me pertenece; nada externo puede dispersarla, y mi mente es mi herramienta, no un prisionero de emociones externas, y aun así sonrío, aun así miro, aun así dejo que el mundo cambie mientras mi centro permanece, intacto o es algo que intento y trabajo para intentar mantener mí centro intacto, vivo, libre, mío, y el viento me recuerda que puedo elegir siempre, y que la vida misma es solo un reflejo de mi libertad, y mis pasos, mis ojos, mi respiración, mi forma de ver y vivir, es todo lo que necesito.
Oh qué dicha o que privilegio compartir el mismo aire.

A veces para encontrarme con mí mente necesito abandonarme, y es solo allí que veo que mí mente es una herramienta, no un prisionero de emociones externas, y mientras pedaleo por calles que nadie habita pienso y medito, mi energía me pertenece; nada externo puede dispersarla, aunque el viento intente rozar mis pensamientos, y observo mis emociones, pero no me definen, y puedo sentir sin perder mi centro, porque cada emoción que surge es un maestro, no un enemigo, y todo lo que me sacude es información, no mandato, y no persigo ni huyo; camino con mi poder intacto, mi presencia y mi atención son tesoros que protejo, y el mundo cambia, y mi centro permanece, flotando en la ciudad, en el río, en el ruido que me atraviesa, y el pasado es recuerdo, el futuro es opción; aquí está mi fuerza, mientras mi paz no depende de nadie más que de mí, y mi libertad no necesita validación externa, y cada pensamiento que no me sirve, lo dejo pasar como nube, ligera, revoloteando entre edificios y árboles, entre risas y miradas, entre calles que no son mías pero que siento como parte de mí, porque el apego es un hábito; puedo elegir la libertad, puedo elegir seguir mi camino, mis pasos resonando en el pavimento, y aun así sentir que todo está bien, que todo es enseñanza, que todo es fuerza, que todo es mío, y observo mis emociones pero para eso necesito abstraerme de mí cuerpo y de mis sensaciones, pero no me definen, y camino, respiro, siento, y cada emoción que surge es un maestro, no un enemigo, y mi energía me pertenece; nada externo puede dispersarla, y mi mente es mi herramienta, no un prisionero de emociones externas, y aun así sonrío, aun así miro, aun así dejo que el mundo cambie mientras mi centro permanece, intacto o es algo que intento y trabajo para intentar mantener mí centro intacto, vivo, libre, mío, y el viento me recuerda que puedo elegir siempre, y que la vida misma es solo un reflejo de mi libertad, y mis pasos, mis ojos, mi respiración, mi forma de ver y vivir, es todo lo que necesito.
Oh qué dicha o que privilegio compartir el mismo aire.

A veces para encontrarme con mí mente necesito abandonarme, y es solo allí que veo que mí mente es una herramienta, no un prisionero de emociones externas, y mientras pedaleo por calles que nadie habita pienso y medito, mi energía me pertenece; nada externo puede dispersarla, aunque el viento intente rozar mis pensamientos, y observo mis emociones, pero no me definen, y puedo sentir sin perder mi centro, porque cada emoción que surge es un maestro, no un enemigo, y todo lo que me sacude es información, no mandato, y no persigo ni huyo; camino con mi poder intacto, mi presencia y mi atención son tesoros que protejo, y el mundo cambia, y mi centro permanece, flotando en la ciudad, en el río, en el ruido que me atraviesa, y el pasado es recuerdo, el futuro es opción; aquí está mi fuerza, mientras mi paz no depende de nadie más que de mí, y mi libertad no necesita validación externa, y cada pensamiento que no me sirve, lo dejo pasar como nube, ligera, revoloteando entre edificios y árboles, entre risas y miradas, entre calles que no son mías pero que siento como parte de mí, porque el apego es un hábito; puedo elegir la libertad, puedo elegir seguir mi camino, mis pasos resonando en el pavimento, y aun así sentir que todo está bien, que todo es enseñanza, que todo es fuerza, que todo es mío, y observo mis emociones pero para eso necesito abstraerme de mí cuerpo y de mis sensaciones, pero no me definen, y camino, respiro, siento, y cada emoción que surge es un maestro, no un enemigo, y mi energía me pertenece; nada externo puede dispersarla, y mi mente es mi herramienta, no un prisionero de emociones externas, y aun así sonrío, aun así miro, aun así dejo que el mundo cambie mientras mi centro permanece, intacto o es algo que intento y trabajo para intentar mantener mí centro intacto, vivo, libre, mío, y el viento me recuerda que puedo elegir siempre, y que la vida misma es solo un reflejo de mi libertad, y mis pasos, mis ojos, mi respiración, mi forma de ver y vivir, es todo lo que necesito.
Oh qué dicha o que privilegio compartir el mismo aire.

A veces para encontrarme con mí mente necesito abandonarme, y es solo allí que veo que mí mente es una herramienta, no un prisionero de emociones externas, y mientras pedaleo por calles que nadie habita pienso y medito, mi energía me pertenece; nada externo puede dispersarla, aunque el viento intente rozar mis pensamientos, y observo mis emociones, pero no me definen, y puedo sentir sin perder mi centro, porque cada emoción que surge es un maestro, no un enemigo, y todo lo que me sacude es información, no mandato, y no persigo ni huyo; camino con mi poder intacto, mi presencia y mi atención son tesoros que protejo, y el mundo cambia, y mi centro permanece, flotando en la ciudad, en el río, en el ruido que me atraviesa, y el pasado es recuerdo, el futuro es opción; aquí está mi fuerza, mientras mi paz no depende de nadie más que de mí, y mi libertad no necesita validación externa, y cada pensamiento que no me sirve, lo dejo pasar como nube, ligera, revoloteando entre edificios y árboles, entre risas y miradas, entre calles que no son mías pero que siento como parte de mí, porque el apego es un hábito; puedo elegir la libertad, puedo elegir seguir mi camino, mis pasos resonando en el pavimento, y aun así sentir que todo está bien, que todo es enseñanza, que todo es fuerza, que todo es mío, y observo mis emociones pero para eso necesito abstraerme de mí cuerpo y de mis sensaciones, pero no me definen, y camino, respiro, siento, y cada emoción que surge es un maestro, no un enemigo, y mi energía me pertenece; nada externo puede dispersarla, y mi mente es mi herramienta, no un prisionero de emociones externas, y aun así sonrío, aun así miro, aun así dejo que el mundo cambie mientras mi centro permanece, intacto o es algo que intento y trabajo para intentar mantener mí centro intacto, vivo, libre, mío, y el viento me recuerda que puedo elegir siempre, y que la vida misma es solo un reflejo de mi libertad, y mis pasos, mis ojos, mi respiración, mi forma de ver y vivir, es todo lo que necesito.
Oh qué dicha o que privilegio compartir el mismo aire.

A veces para encontrarme con mí mente necesito abandonarme, y es solo allí que veo que mí mente es una herramienta, no un prisionero de emociones externas, y mientras pedaleo por calles que nadie habita pienso y medito, mi energía me pertenece; nada externo puede dispersarla, aunque el viento intente rozar mis pensamientos, y observo mis emociones, pero no me definen, y puedo sentir sin perder mi centro, porque cada emoción que surge es un maestro, no un enemigo, y todo lo que me sacude es información, no mandato, y no persigo ni huyo; camino con mi poder intacto, mi presencia y mi atención son tesoros que protejo, y el mundo cambia, y mi centro permanece, flotando en la ciudad, en el río, en el ruido que me atraviesa, y el pasado es recuerdo, el futuro es opción; aquí está mi fuerza, mientras mi paz no depende de nadie más que de mí, y mi libertad no necesita validación externa, y cada pensamiento que no me sirve, lo dejo pasar como nube, ligera, revoloteando entre edificios y árboles, entre risas y miradas, entre calles que no son mías pero que siento como parte de mí, porque el apego es un hábito; puedo elegir la libertad, puedo elegir seguir mi camino, mis pasos resonando en el pavimento, y aun así sentir que todo está bien, que todo es enseñanza, que todo es fuerza, que todo es mío, y observo mis emociones pero para eso necesito abstraerme de mí cuerpo y de mis sensaciones, pero no me definen, y camino, respiro, siento, y cada emoción que surge es un maestro, no un enemigo, y mi energía me pertenece; nada externo puede dispersarla, y mi mente es mi herramienta, no un prisionero de emociones externas, y aun así sonrío, aun así miro, aun así dejo que el mundo cambie mientras mi centro permanece, intacto o es algo que intento y trabajo para intentar mantener mí centro intacto, vivo, libre, mío, y el viento me recuerda que puedo elegir siempre, y que la vida misma es solo un reflejo de mi libertad, y mis pasos, mis ojos, mi respiración, mi forma de ver y vivir, es todo lo que necesito.
Oh qué dicha o que privilegio compartir el mismo aire.

A veces para encontrarme con mí mente necesito abandonarme, y es solo allí que veo que mí mente es una herramienta, no un prisionero de emociones externas, y mientras pedaleo por calles que nadie habita pienso y medito, mi energía me pertenece; nada externo puede dispersarla, aunque el viento intente rozar mis pensamientos, y observo mis emociones, pero no me definen, y puedo sentir sin perder mi centro, porque cada emoción que surge es un maestro, no un enemigo, y todo lo que me sacude es información, no mandato, y no persigo ni huyo; camino con mi poder intacto, mi presencia y mi atención son tesoros que protejo, y el mundo cambia, y mi centro permanece, flotando en la ciudad, en el río, en el ruido que me atraviesa, y el pasado es recuerdo, el futuro es opción; aquí está mi fuerza, mientras mi paz no depende de nadie más que de mí, y mi libertad no necesita validación externa, y cada pensamiento que no me sirve, lo dejo pasar como nube, ligera, revoloteando entre edificios y árboles, entre risas y miradas, entre calles que no son mías pero que siento como parte de mí, porque el apego es un hábito; puedo elegir la libertad, puedo elegir seguir mi camino, mis pasos resonando en el pavimento, y aun así sentir que todo está bien, que todo es enseñanza, que todo es fuerza, que todo es mío, y observo mis emociones pero para eso necesito abstraerme de mí cuerpo y de mis sensaciones, pero no me definen, y camino, respiro, siento, y cada emoción que surge es un maestro, no un enemigo, y mi energía me pertenece; nada externo puede dispersarla, y mi mente es mi herramienta, no un prisionero de emociones externas, y aun así sonrío, aun así miro, aun así dejo que el mundo cambie mientras mi centro permanece, intacto o es algo que intento y trabajo para intentar mantener mí centro intacto, vivo, libre, mío, y el viento me recuerda que puedo elegir siempre, y que la vida misma es solo un reflejo de mi libertad, y mis pasos, mis ojos, mi respiración, mi forma de ver y vivir, es todo lo que necesito.
Oh qué dicha o que privilegio compartir el mismo aire.

A veces para encontrarme con mí mente necesito abandonarme, y es solo allí que veo que mí mente es una herramienta, no un prisionero de emociones externas, y mientras pedaleo por calles que nadie habita pienso y medito, mi energía me pertenece; nada externo puede dispersarla, aunque el viento intente rozar mis pensamientos, y observo mis emociones, pero no me definen, y puedo sentir sin perder mi centro, porque cada emoción que surge es un maestro, no un enemigo, y todo lo que me sacude es información, no mandato, y no persigo ni huyo; camino con mi poder intacto, mi presencia y mi atención son tesoros que protejo, y el mundo cambia, y mi centro permanece, flotando en la ciudad, en el río, en el ruido que me atraviesa, y el pasado es recuerdo, el futuro es opción; aquí está mi fuerza, mientras mi paz no depende de nadie más que de mí, y mi libertad no necesita validación externa, y cada pensamiento que no me sirve, lo dejo pasar como nube, ligera, revoloteando entre edificios y árboles, entre risas y miradas, entre calles que no son mías pero que siento como parte de mí, porque el apego es un hábito; puedo elegir la libertad, puedo elegir seguir mi camino, mis pasos resonando en el pavimento, y aun así sentir que todo está bien, que todo es enseñanza, que todo es fuerza, que todo es mío, y observo mis emociones pero para eso necesito abstraerme de mí cuerpo y de mis sensaciones, pero no me definen, y camino, respiro, siento, y cada emoción que surge es un maestro, no un enemigo, y mi energía me pertenece; nada externo puede dispersarla, y mi mente es mi herramienta, no un prisionero de emociones externas, y aun así sonrío, aun así miro, aun así dejo que el mundo cambie mientras mi centro permanece, intacto o es algo que intento y trabajo para intentar mantener mí centro intacto, vivo, libre, mío, y el viento me recuerda que puedo elegir siempre, y que la vida misma es solo un reflejo de mi libertad, y mis pasos, mis ojos, mi respiración, mi forma de ver y vivir, es todo lo que necesito.
Oh qué dicha o que privilegio compartir el mismo aire.

A veces para encontrarme con mí mente necesito abandonarme, y es solo allí que veo que mí mente es una herramienta, no un prisionero de emociones externas, y mientras pedaleo por calles que nadie habita pienso y medito, mi energía me pertenece; nada externo puede dispersarla, aunque el viento intente rozar mis pensamientos, y observo mis emociones, pero no me definen, y puedo sentir sin perder mi centro, porque cada emoción que surge es un maestro, no un enemigo, y todo lo que me sacude es información, no mandato, y no persigo ni huyo; camino con mi poder intacto, mi presencia y mi atención son tesoros que protejo, y el mundo cambia, y mi centro permanece, flotando en la ciudad, en el río, en el ruido que me atraviesa, y el pasado es recuerdo, el futuro es opción; aquí está mi fuerza, mientras mi paz no depende de nadie más que de mí, y mi libertad no necesita validación externa, y cada pensamiento que no me sirve, lo dejo pasar como nube, ligera, revoloteando entre edificios y árboles, entre risas y miradas, entre calles que no son mías pero que siento como parte de mí, porque el apego es un hábito; puedo elegir la libertad, puedo elegir seguir mi camino, mis pasos resonando en el pavimento, y aun así sentir que todo está bien, que todo es enseñanza, que todo es fuerza, que todo es mío, y observo mis emociones pero para eso necesito abstraerme de mí cuerpo y de mis sensaciones, pero no me definen, y camino, respiro, siento, y cada emoción que surge es un maestro, no un enemigo, y mi energía me pertenece; nada externo puede dispersarla, y mi mente es mi herramienta, no un prisionero de emociones externas, y aun así sonrío, aun así miro, aun así dejo que el mundo cambie mientras mi centro permanece, intacto o es algo que intento y trabajo para intentar mantener mí centro intacto, vivo, libre, mío, y el viento me recuerda que puedo elegir siempre, y que la vida misma es solo un reflejo de mi libertad, y mis pasos, mis ojos, mi respiración, mi forma de ver y vivir, es todo lo que necesito.
Oh qué dicha o que privilegio compartir el mismo aire.

Está serpiente
Noso3 lo que hacemos es a través de estar tranquilos, de darles paz, el animal hace su vida, se desenvuelve

Está serpiente
Noso3 lo que hacemos es a través de estar tranquilos, de darles paz, el animal hace su vida, se desenvuelve
Está serpiente
Noso3 lo que hacemos es a través de estar tranquilos, de darles paz, el animal hace su vida, se desenvuelve
Está serpiente
Noso3 lo que hacemos es a través de estar tranquilos, de darles paz, el animal hace su vida, se desenvuelve

Está serpiente
Noso3 lo que hacemos es a través de estar tranquilos, de darles paz, el animal hace su vida, se desenvuelve

Afortunadddddddddisima a veces, algunas en desgracia. Mayormente esperando.
qué cosa? Ni idea
Afortunadddddddddisima a veces, algunas en desgracia. Mayormente esperando.
qué cosa? Ni idea

Afortunadddddddddisima a veces, algunas en desgracia. Mayormente esperando.
qué cosa? Ni idea
Afortunadddddddddisima a veces, algunas en desgracia. Mayormente esperando.
qué cosa? Ni idea
Afortunadddddddddisima a veces, algunas en desgracia. Mayormente esperando.
qué cosa? Ni idea
Afortunadddddddddisima a veces, algunas en desgracia. Mayormente esperando.
qué cosa? Ni idea
Afortunadddddddddisima a veces, algunas en desgracia. Mayormente esperando.
qué cosa? Ni idea
Afortunadddddddddisima a veces, algunas en desgracia. Mayormente esperando.
qué cosa? Ni idea

Afortunadddddddddisima a veces, algunas en desgracia. Mayormente esperando.
qué cosa? Ni idea
Afortunadddddddddisima a veces, algunas en desgracia. Mayormente esperando.
qué cosa? Ni idea

La vida tumblr 2012
El audio de la ultima foto out of context jajajajaj
Estoy cuidando unas niñas en Irlanda 🥹 y los padres nos prestan el auto los días libres
La vida tumblr 2012
El audio de la ultima foto out of context jajajajaj
Estoy cuidando unas niñas en Irlanda 🥹 y los padres nos prestan el auto los días libres
La vida tumblr 2012
El audio de la ultima foto out of context jajajajaj
Estoy cuidando unas niñas en Irlanda 🥹 y los padres nos prestan el auto los días libres
Story-save.com, kullanıcıların Instagram'dan hikayeler, fotoğraflar, videolar ve IGTV materyalleri dahil olmak üzere çeşitli içerikleri indirmelerini ve kaydetmelerini sağlayan sezgisel bir çevrimiçi araçtır. Story-Save ile Instagram'dan çeşitli içerikleri kolayca indirebilir ve bunları internet bağlantısı olmasa bile istediğiniz zaman izleyebilirsiniz. Bu araç, Instagram'da ilginç bir şey gördüğünüzde kaydedip daha sonra izlemek için mükemmeldir. Story-Save'i kullanarak favori Instagram anlarınızı yanınıza almayı kaçırmayın!
Uygulama indirmelerinden ve kayıtlardan kaçının, hikayeleri web üzerinde saklayın.
Kalitesiz içeriklere elveda deyin, yalnızca yüksek çözünürlüklü hikayeleri saklayın.
Instagram Hikayelerini herhangi bir tarayıcı, iPhone veya Android ile indirin.
Kesinlikle hiçbir ücret yok. Herhangi bir Hikayeyi ücretsiz indirin.