Miguel Alejandro Rodriguez Garnica
Creative & Merch Mánager
Tour Mánager @diamanteelectrico
Team @juanpablovega
Productor ejecutivo @qsproduccionescol
Asis. producción en @kinofonica

Después de meses, intento regresar.
Ocho meses. En numerología, equilibrio entre lo espiritual y lo físico.
Ocho meses en los que mis bases ya endebles terminaron por derrumbarse, dejando un vacío infinito.
Como una torre de naipes.
Despedidas inesperadas de seres que sostenían lo poco que quedaba en pie. Y que ya no están.
Un dolor yacente, visceral, desde lo más profundo. Como si los huesos también dolieran.
Hoy, en medio de una fragilidad a la que no estoy acostumbrado, escribo esto buscando reconstruirme.
Acompañado por unos pocos. Y por muchos, desde la distancia. Desde ese distanciamiento personal que se ha sentido como minutos eternos.
Una reconstrucción que toma tiempo… y que aún cuesta habitar.

Después de meses, intento regresar.
Ocho meses. En numerología, equilibrio entre lo espiritual y lo físico.
Ocho meses en los que mis bases ya endebles terminaron por derrumbarse, dejando un vacío infinito.
Como una torre de naipes.
Despedidas inesperadas de seres que sostenían lo poco que quedaba en pie. Y que ya no están.
Un dolor yacente, visceral, desde lo más profundo. Como si los huesos también dolieran.
Hoy, en medio de una fragilidad a la que no estoy acostumbrado, escribo esto buscando reconstruirme.
Acompañado por unos pocos. Y por muchos, desde la distancia. Desde ese distanciamiento personal que se ha sentido como minutos eternos.
Una reconstrucción que toma tiempo… y que aún cuesta habitar.

Después de meses, intento regresar.
Ocho meses. En numerología, equilibrio entre lo espiritual y lo físico.
Ocho meses en los que mis bases ya endebles terminaron por derrumbarse, dejando un vacío infinito.
Como una torre de naipes.
Despedidas inesperadas de seres que sostenían lo poco que quedaba en pie. Y que ya no están.
Un dolor yacente, visceral, desde lo más profundo. Como si los huesos también dolieran.
Hoy, en medio de una fragilidad a la que no estoy acostumbrado, escribo esto buscando reconstruirme.
Acompañado por unos pocos. Y por muchos, desde la distancia. Desde ese distanciamiento personal que se ha sentido como minutos eternos.
Una reconstrucción que toma tiempo… y que aún cuesta habitar.

Después de meses, intento regresar.
Ocho meses. En numerología, equilibrio entre lo espiritual y lo físico.
Ocho meses en los que mis bases ya endebles terminaron por derrumbarse, dejando un vacío infinito.
Como una torre de naipes.
Despedidas inesperadas de seres que sostenían lo poco que quedaba en pie. Y que ya no están.
Un dolor yacente, visceral, desde lo más profundo. Como si los huesos también dolieran.
Hoy, en medio de una fragilidad a la que no estoy acostumbrado, escribo esto buscando reconstruirme.
Acompañado por unos pocos. Y por muchos, desde la distancia. Desde ese distanciamiento personal que se ha sentido como minutos eternos.
Una reconstrucción que toma tiempo… y que aún cuesta habitar.

Después de meses, intento regresar.
Ocho meses. En numerología, equilibrio entre lo espiritual y lo físico.
Ocho meses en los que mis bases ya endebles terminaron por derrumbarse, dejando un vacío infinito.
Como una torre de naipes.
Despedidas inesperadas de seres que sostenían lo poco que quedaba en pie. Y que ya no están.
Un dolor yacente, visceral, desde lo más profundo. Como si los huesos también dolieran.
Hoy, en medio de una fragilidad a la que no estoy acostumbrado, escribo esto buscando reconstruirme.
Acompañado por unos pocos. Y por muchos, desde la distancia. Desde ese distanciamiento personal que se ha sentido como minutos eternos.
Una reconstrucción que toma tiempo… y que aún cuesta habitar.

Después de meses, intento regresar.
Ocho meses. En numerología, equilibrio entre lo espiritual y lo físico.
Ocho meses en los que mis bases ya endebles terminaron por derrumbarse, dejando un vacío infinito.
Como una torre de naipes.
Despedidas inesperadas de seres que sostenían lo poco que quedaba en pie. Y que ya no están.
Un dolor yacente, visceral, desde lo más profundo. Como si los huesos también dolieran.
Hoy, en medio de una fragilidad a la que no estoy acostumbrado, escribo esto buscando reconstruirme.
Acompañado por unos pocos. Y por muchos, desde la distancia. Desde ese distanciamiento personal que se ha sentido como minutos eternos.
Una reconstrucción que toma tiempo… y que aún cuesta habitar.

Después de meses, intento regresar.
Ocho meses. En numerología, equilibrio entre lo espiritual y lo físico.
Ocho meses en los que mis bases ya endebles terminaron por derrumbarse, dejando un vacío infinito.
Como una torre de naipes.
Despedidas inesperadas de seres que sostenían lo poco que quedaba en pie. Y que ya no están.
Un dolor yacente, visceral, desde lo más profundo. Como si los huesos también dolieran.
Hoy, en medio de una fragilidad a la que no estoy acostumbrado, escribo esto buscando reconstruirme.
Acompañado por unos pocos. Y por muchos, desde la distancia. Desde ese distanciamiento personal que se ha sentido como minutos eternos.
Una reconstrucción que toma tiempo… y que aún cuesta habitar.

Después de meses, intento regresar.
Ocho meses. En numerología, equilibrio entre lo espiritual y lo físico.
Ocho meses en los que mis bases ya endebles terminaron por derrumbarse, dejando un vacío infinito.
Como una torre de naipes.
Despedidas inesperadas de seres que sostenían lo poco que quedaba en pie. Y que ya no están.
Un dolor yacente, visceral, desde lo más profundo. Como si los huesos también dolieran.
Hoy, en medio de una fragilidad a la que no estoy acostumbrado, escribo esto buscando reconstruirme.
Acompañado por unos pocos. Y por muchos, desde la distancia. Desde ese distanciamiento personal que se ha sentido como minutos eternos.
Una reconstrucción que toma tiempo… y que aún cuesta habitar.

Después de meses, intento regresar.
Ocho meses. En numerología, equilibrio entre lo espiritual y lo físico.
Ocho meses en los que mis bases ya endebles terminaron por derrumbarse, dejando un vacío infinito.
Como una torre de naipes.
Despedidas inesperadas de seres que sostenían lo poco que quedaba en pie. Y que ya no están.
Un dolor yacente, visceral, desde lo más profundo. Como si los huesos también dolieran.
Hoy, en medio de una fragilidad a la que no estoy acostumbrado, escribo esto buscando reconstruirme.
Acompañado por unos pocos. Y por muchos, desde la distancia. Desde ese distanciamiento personal que se ha sentido como minutos eternos.
Una reconstrucción que toma tiempo… y que aún cuesta habitar.

Después de meses, intento regresar.
Ocho meses. En numerología, equilibrio entre lo espiritual y lo físico.
Ocho meses en los que mis bases ya endebles terminaron por derrumbarse, dejando un vacío infinito.
Como una torre de naipes.
Despedidas inesperadas de seres que sostenían lo poco que quedaba en pie. Y que ya no están.
Un dolor yacente, visceral, desde lo más profundo. Como si los huesos también dolieran.
Hoy, en medio de una fragilidad a la que no estoy acostumbrado, escribo esto buscando reconstruirme.
Acompañado por unos pocos. Y por muchos, desde la distancia. Desde ese distanciamiento personal que se ha sentido como minutos eternos.
Una reconstrucción que toma tiempo… y que aún cuesta habitar.

Después de meses, intento regresar.
Ocho meses. En numerología, equilibrio entre lo espiritual y lo físico.
Ocho meses en los que mis bases ya endebles terminaron por derrumbarse, dejando un vacío infinito.
Como una torre de naipes.
Despedidas inesperadas de seres que sostenían lo poco que quedaba en pie. Y que ya no están.
Un dolor yacente, visceral, desde lo más profundo. Como si los huesos también dolieran.
Hoy, en medio de una fragilidad a la que no estoy acostumbrado, escribo esto buscando reconstruirme.
Acompañado por unos pocos. Y por muchos, desde la distancia. Desde ese distanciamiento personal que se ha sentido como minutos eternos.
Una reconstrucción que toma tiempo… y que aún cuesta habitar.
Después de meses, intento regresar.
Ocho meses. En numerología, equilibrio entre lo espiritual y lo físico.
Ocho meses en los que mis bases ya endebles terminaron por derrumbarse, dejando un vacío infinito.
Como una torre de naipes.
Despedidas inesperadas de seres que sostenían lo poco que quedaba en pie. Y que ya no están.
Un dolor yacente, visceral, desde lo más profundo. Como si los huesos también dolieran.
Hoy, en medio de una fragilidad a la que no estoy acostumbrado, escribo esto buscando reconstruirme.
Acompañado por unos pocos. Y por muchos, desde la distancia. Desde ese distanciamiento personal que se ha sentido como minutos eternos.
Una reconstrucción que toma tiempo… y que aún cuesta habitar.

🌱
Unos arreglitos para @mobthepeopleyouneed
📸 : @visualfxcinema
#florews #bogota #instafllowers #handmade

🌱
Unos arreglitos para @mobthepeopleyouneed
📸 : @visualfxcinema
#florews #bogota #instafllowers #handmade
Nueva imagen, nuevos productos. ⚡️💎⚡️
Una pequeña muestra de un gran trabajo.
@diamanteelectrico
https://diamanteelectrico.com/
Gracias equipo:
@maria_gaitannavia
@carlosortizr12
📸 : @casttif
Pequeños procesos.
🍃
Unos meses atrás con @mobthepeopleyouneed
Lanzamiento para @dove.
✨
#instagram #bogota #flowers #flores #dove
Meditación 🌱
/ Proceso /
Floreritos para @mobthepeopleyouneed
Chismecito @recaguaixd
#flores #floreros #flowers #bogota
Story-save.com to intuicyjne narzędzie online, które umożliwia pobieranie i zapisywanie różnych treści, w tym historii, zdjęć, wideo i materiałów IGTV bezpośrednio z Instagrama. Dzięki Story-Save możesz łatwo pobierać różnorodne treści z Instagrama, a także oglądać je w dogodnym czasie, nawet bez dostępu do internetu. To narzędzie jest idealne na chwile, kiedy znajdziesz coś interesującego na Instagramie i chcesz zapisać to na później. Użyj Story-Save, aby nie przegapić okazji, aby zabrać ulubione momenty z Instagrama ze sobą!
Unikaj pobierania aplikacji i rejestracji, przechowuj historie w internecie.
Zakończ z kiepską jakością treści, zachowuj tylko wysokiej rozdzielczości historie.
Urządzenia Pobieraj historie z Instagrama za pomocą każdej przeglądarki, iPhone'a, Androida.
Absolutnie bez opłat. Pobierz dowolną historię bez żadnych kosztów.